La cumbre de los BRICS en Rusia genera inquietud entre los líderes europeos
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La cumbre de los BRICS en Rusia genera inquietud entre los líderes europeos

Kazán, 23 de octubre de 2024 – La ampliación del grupo BRICS, que reúne a las principales economías emergentes del mundo, ha generado preocupación entre los líderes europeos, quienes temen que este bloque, que ahora incluye a 11 países, pueda debilitar el peso económico y político de la Unión Europea (UE) a nivel global. La cumbre, que se celebra en Kazán, Rusia, cuenta con la participación de líderes clave como Xi Jinping (China), Narendra Modi (India), Vladímir Putin (Rusia), y Recep Tayyip Erdogan (Turquía), y ha sido señalada como una amenaza al orden económico occidental.

El grupo BRICS, que originalmente incluía a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, se ha expandido recientemente con la incorporación de Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Juntos, los países miembros representan más del 37% del PIB mundial, lo que les otorga un peso considerable en la escena económica internacional. Este hecho ha encendido las alarmas en la UE, que teme una posible competencia directa con bloques tradicionales como el G7 y la OTAN.

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La ampliación de los BRICS ha suscitado un debate sobre si este crecimiento fortalece o debilita al grupo. Mientras algunos analistas ven en esta expansión una amenaza a la hegemonía económica y política de Occidente, otros, como Stewart Patrick, de la Fundación Carnegie, argumentan que podría debilitar al bloque. “Cuantos más miembros se sumen, mayor será la diversidad y la heterogeneidad, lo que dificultará la coherencia en las políticas y la visión del mundo de los BRICS”.

El grupo, que ya presentaba tensiones internas debido a las rivalidades regionales entre China e India, podría enfrentar mayores desafíos con la incorporación de Arabia Saudí e Irán, dos países que históricamente han sido enemigos. Este incremento en la diversidad política y económica dentro del bloque podría limitar su capacidad para actuar de manera unificada en temas internacionales, especialmente en áreas clave como el comercio y la seguridad.

Uno de los asistentes más polémicos a esta cumbre es el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, quien ha demostrado una creciente inclinación hacia los BRICS y una política exterior cada vez más alejada de Occidente. Turquía, miembro de la OTAN y con el segundo ejército más grande de la alianza, ha mantenido históricamente una postura prooccidental. Sin embargo, la presencia de Erdogan en la cumbre de Kazán refuerza la percepción de que Turquía está buscando equilibrar sus alianzas y adoptar un papel más prominente en el escenario de las economías emergentes.

Stewart Patrick calificó la participación de Erdogan como “un claro mensaje de que Turquía tiene otras opciones y alineamientos diplomáticos”. Esta postura le permite al mandatario turco posicionarse como defensor de las potencias emergentes, al mismo tiempo que mantiene su pertenencia a la OTAN, lo que añade complejidad a la política exterior turca.

Aún más controvertida ha sido la posible asistencia de António Guterres, secretario general de la ONU y ex primer ministro portugués. Según informes, Guterres planea asistir a la cumbre de Kazán, una decisión que ha sido duramente criticada por líderes europeos y ucranianos. Andrii Sybiha, ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, calificó la asistencia de Guterres como “una decisión equivocada que no favorece la causa de la paz” y que “daña la reputación de la ONU”.

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El ministro de Asuntos Exteriores de Lituania, Gabrielius Landsbergis, también condenó la presencia de Guterres, recordando que el secretario general rechazó la invitación a la Cumbre Mundial por la Paz en Suiza, organizada por Ucrania, pero aceptó asistir a la reunión en Rusia, un país que sigue enfrentando sanciones y críticas internacionales por su invasión a Ucrania. “Es una decisión inaceptable que no contribuye a la paz y solo perjudica la credibilidad de las Naciones Unidas”, afirmó Landsbergis en un post en X (anteriormente Twitter).

Aunque la asistencia de líderes como Erdogan y Guterres ha acaparado los titulares, la preocupación más profunda de los europeos radica en el poder económico del bloque BRICS ampliado. Con un tamaño económico dos veces y media mayor que el de la UE, este grupo emergente podría competir directamente con las principales economías occidentales. Enrico Letta, ex primer ministro de Italia, subrayó la importancia de que Europa refuerce su mercado único para no quedar rezagada frente a bloques como los BRICS.

Letta afirmó esta semana que la cumbre de Kazán es un recordatorio de la necesidad urgente de que la UE unifique sus políticas económicas e integre aún más sus economías, advirtiendo que Europa corre el riesgo de convertirse en una “colonia” de Estados Unidos o China si no toma medidas rápidas y decisivas. Letta presentó a principios de año un informe en el que instaba a Europa a reforzar su competitividad global y a adoptar una postura más estratégica en el panorama económico internacional.